Carlota Subirós y
la compañía Teatre Lliure realizan con Otelo un viaje al corazón oscuro de las pasiones humanas – la
fascinación por lo diferente; al placer del enamoramiento
compartido; a la espuela de la envidia y el tormento de los
celos; al abismo del mundo interior cuando se tambalean las
certidumbres; a la inagotable perversidad del que odia y
a la vertiginosa y sensual atracción de la muerte.